Von der Leyen ante el otoo comercial ms tenso para la Unin Europea

Von der Leyen ante el otoo comercial ms tenso para la Unin Europea


Si hay algo en lo que la Unin Europea haya sido efectiva en los ltimos aos es en cerrar acuerdos comerciales. Canad, Japn, Singapur, Vietnam y, tras casi veinte aos de negociacin, Mercosur, son los ltimos textos a los que Bruselas ha puesto el broche final. Sin embargo, la nueva Comisin Europea, con la alemana Ursula Von der Leyen al frente, tendr que lidiar con el proceso de ratificacin -con un nuevo Parlamento Europeo y muchas cuestiones pendientes- adems de las consecuencias de las tensiones comerciales globales en sus primeros meses de mandato.

Eterna tensin con EEUU

Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, Washington no ha hecho ms que crear problemas a los aliados europeos, desde la retirada del acuerdo de Pars por el Clima hasta la reimposicin de sanciones al rgimen iran, pasando, claro est, por la guerra comercial.

En julio del ao pasado, el todava presidente de la Comisin Europea, Jean-Claude Juncker, viaj a Washington para reunirse con Trump. Lo hizo con la intencin de calmar los nimos y buscar una salida negociada a lo que amenazaba con convertirse una guerra comercial.

Estados Unidos haba decidido imponer aranceles a las exportaciones de acero y aluminio europeas, bajo la premisa de que suponan una amenaza contra la seguridad nacional. La administracin Trump amenazaba con hacer lo propio con las importaciones de coches y la industria automovilstica se echaba las manos a la cabeza.

Algunos estados miembros, en particular Francia, se negaban a negociar «con una pistola en la cabeza». Juncker asumi el riesgo y aunque no logr que EEUU reconsiderara su posicin respecto a los aranceles sobre aluminio y acero, gan algo de tiempo. UE y Estados Unidos se comprometieron en un comunicado conjunto a avanzar en la cooperacin reguladora que hiciera ms sencillo el flujo comercial y a negociar un acuerdo para reducir las barreras, arancelarias o no, al comercio de bienes industriales. «Mientras trabajamos en esto, no iremos en contra del espritu de este acuerdo, a menos que cualquiera de las partes termine las negociaciones,» rezaba el texto.

El problema es que, un ao despus, las negociaciones estn en punto muerto. Por un lado porque, aunque la Comisin tiene mandato desde abril, algunos estados miembros se oponen a la negociacin. Francia, por ejemplo, rechaza negociar acuerdos de libre comercio con pases que no se adhieran al Acuerdo de Pars sobre el clima. Una de las primeras decisiones de Trump en las Casa Blanca fue retirarse del mismo. Por otro, Estados Unidos quiere que la negociacin incluya bienes agrcolas y no se sentar a la mesa hasta entonces. «Esto es una lnea roja para nosotros», reconoca la comisaria de Comercio de la Unin, la sueca Cecilia Malmstrm.

Por si esto fuera poco, la moratoria para los aranceles sobre los coches expira en noviembre. «La simple nocin de que los vehculos europeos pueden ser una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos es, por supuesto, absurda», advirti Malmstrm durante una comparecencia en la Comisin de Comercio Internacional del Parlamento Europeo en julio. Pero Bruselas est preparada. La Comisin tiene una lista de productos sobre los que aplicar represalias por valor de 35.000 millones de euros. «Espero que no la tengamos que utilizar», subray la sueca.

A esto hay que sumarle, adems, la cuenta pendiente desde hace ms de una dcada por Boeing y Airbus. Estados Unidos y la UE se acusan uno a otro de conceder ayudas ilegales a los fabricantes de aviones. La conclusin de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) es que ambos tenan razn. En las prximas semanas la OMC podra determinar el valor de las potenciales sanciones que Washington y Bruselas podran imponerse mutuamente. Sin embargo, las partes estn a tiempo de llegar a un acuerdo y cerrar el caso, la opcin preferida en Bruselas. A finales del pasado mes de julio, la directora general de Comercio de la Comisin, Sabine Weyand, se reuni con sus colegas estadounidenses para buscar la forma de sellar la disputa. «Esperamos que podamos cerrar este captulo en nuestra relacin», subray Cecilia Malmstrm. Pero de momento, no parece que el conflicto haya acabado.

Reino Unido despus del Brexit

Reino Unido abandonar la Unin Europea el prximo 31 de octubre, pase lo que pase, con o sin acuerdo, «sin dudas, quejas ni peros,» advirti el nuevo primer ministro britnico, Boris Johnson, nada ms jurar el cargo. Y pase lo que pase en ese Halloween que se ha convertido en una pesadilla para Bruselas, Reino Unido y la UE tendrn que sentarse a negociar su relacin futura.

Con el acuerdo de salida firmado, las partes contaran con un periodo de transicin de dos aos que permitira negociar con cierta tranquilidad. Sin acuerdo, Londres y Bruselas tendran que sentarse a la mesa con las relaciones enrarecidas por el choque y en medio del control de daos de un Brexit abrupto. Las negociaciones comerciales duran aos, incluso con los socios ms cercanos. Pero es la primera vez que la UE dialoga cmo evitar debilitar las relaciones con un pas, no para reforzarlas. Con el cambio de gobierno, adems, no est claro a qu relacin futura aspira Londres, si un acuerdo de asociacin estratgica -donde la cooperacin ira ms all del mbito comercial- o un simple tratado de comercio. Al frente de las negociaciones de la UE, por cierto, estar adems Sabine Weyand, la que fuera mano derecha del jefe negociador del Brexit, Michel Barnier, y un dolor de cabeza importante para Londres.

Mientras, y ante la perspectiva de confrontacin con Bruselas, Reino Unido acerca posiciones con Estados Unidos. No es ningn secreto que Johnson y Trump se entienden. Pero Washington podra simplemente beneficiarse de una negociacin con Reino Unido a la desesperada y sacar tajada del Brexit. «Estados Unidos es nuestro mayor socio comercial bilateral. El presidente Trump ha dejado claro nuevamente que quiere un ambicioso acuerdo de libre comercio con el Reino Unido, por lo que espero que podamos lograrlo lo antes posible despus de que salgamos de la UE el 31 de octubre,» asegur el secretario de Estado Dominic Raab, de visita en Washington. «Estaremos mano sobre mano en la puerta, listos para firmar un nuevo acuerdo de libre comercio lo antes posible», confirm su colega estadounidense Mike Pence.

El acercamiento entre Reino Unido y EEUU tras el Brexit podra tener consecuencias para las de por s complicadas relaciones entre la UE y la Casa Blanca. As y todo, el mercado europeo sigue siendo mucho ms importante -y apetecible- para la administracin Trump a largo plazo.

Sellos y mesas de dilogo

En los ltimos meses, la UE ha cerrado acuerdos comerciales con Vietnam y el Mercosur y comenzado el dilogo con Australia y Nueva Zelanda. Uno de los principales retos para la nueva Comisin ser concluir el proceso de ratificacin de los dos primeros y avanzar en las negociaciones de los segundos, con la vista puesta en potenciales nuevas oportunidades, y las cuentas pendientes, por ejemplo, con China. Todo esto, en medio de una guerra comercial entre Pekn y Washington que amenaza agudizar la desaceleracin de la economa mundial.

En el caso de Vietnam, se trata de un acuerdo para el comercio y la inversin que elimina casi la totalidad de los aranceles aduaneros y un 65% de los tributos a la importacin de productos europeos, segn la Comisin. El acuerdo abre tambin el mercado de las adquisiciones pblicas a actores europeos, busca trabajar para reducir las barreras no arancelarias en particular en el sector automovilstico y prev la proteccin de indicaciones geogrficas como, por empleo, el vino de Rioja.

Aunque el acuerdo incluye provisiones especiales, al tratarse de un tratado con un pas en desarrollo, los crticos apuntan a los riesgos de establecer acuerdos comerciales con pases en los que se dan violaciones de derechos humanos y los derechos laborales no estn suficientemente protegidos. Sin embargo, la comisaria de Comercio, Cecilia Malmstrm, defiende que los acuerdos comerciales «pueden ser una herramienta para hacer el bien» al empujar a estos pases a cumplir con estndares ms elevados.

La conclusin del acuerdo comercial con Mercosur, despus de casi veinte aos de negociacin, ser sin duda uno de los grandes xitos de la Comisin Juncker… pero ser el ejecutivo de von der Leyen el que tenga que cerrar los flecos y lograr su ratificacin. El pacto supone el acceso a las empresas europeas a un mercado de ms de 260 millones de consumidores y un ahorro de 4.000 millones de euros en aranceles. El pacto es uno de los acuerdos comerciales ms ambiciosos de la historia de la UE, solo por detrs de Japn. Pero tambin levanta ampollas.

Francia no ha ocultado sus reticencias, ya que Brasil, con Jair Bolsonaro al frente, tambin tiene intencin de abandonar el acuerdo de Pars por el clima. Adems, el acuerdo supone un importante reto para los agricultores europeos, lo cual podra traer problemas a Emmanuel Macron en casa. De momento, el gobierno francs ha anunciado una evaluacin del acuerdo por parte de un grupo de expertos, antes de proceder a su ratificacin.

El proceso de ratificacin de ambos acuerdos sigue ahora adelante. En el caso de Mercosur, an falta el visto bueno oficial de los estados miembros, adems del consentimiento de la Eurocmara. En el caso de Vietnam, adems del Parlamento Europeo, los parlamentos nacionales tendrn que dar luz verde antes de que puedan entrar en vigor. El texto est cerrado, la negociacin, an no.

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